La red telArtes firma acuerdo de trabajo con Ministerio de Culturas (Bolivia)

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Probablemente, como dice alguna canción sobre días invisibles pero mágicos, el 25 de octubre de 2013 no sea noticia alguna ni esté en los anales de la historia; tampoco aparecerá en televisión –que nos quieren tanto, puesto que para sus dueños el arte y la cultura es decorativa y sólo recreativa, como los paneles de sus sets- y claro, quizá algún periódico le eche el ojo a esto, pero la verdad es que para muchos será un día siempre como cualquier otro, en la rutina indomable del devenir.

Pero para quienes venimos décadas sumergidos en el complejo y rico mundo de los procesos culturales de nuestra Bolivia no podemos sino saludar esta fecha donde la Red TELARTES de articulación y colaboración cultural de Bolivia, como parte de un sector importante de la sociedad civil se reunió y firmó un acuerdo para construir y desarrollar una agenda de trabajo conjunto con el Ministro de Culturas del Estado Plurinacional, Pablo Groux.

Fuente y nota completa: TelArtes

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Hace dos años, TELARTES no existía. Pero hace 10, la población históricamente más maltratada y marginada del país había abierto un nuevo camino histórico (no exento de dificultades y contradicciones) a partir de enormes movilizaciones sociales que con sangre derramada y luto cambiaron el rumbo y generaron lo que hoy día se denomina como “proceso de cambio” y, posteriormente, la “Revolución Democrática y Cultural”. Más allá de toda consideración de afinidad o no con los nuevos gobernantes, bajo el liderazgo de Evo Morales, se inició un proceso profundo de cambios –los más ciertos son casi invisibles y están en la base de la sociedad– sin precedentes en el proceso histórico y político del país.

El sector cultura, históricamente ninguneado y viviendo en el patio trasero de todos los gobiernos de turno, es parte de ese lugar invisible –casi un limbo– desde el que contribuyó a este proceso. Pese a ello, siempre invisibilizado, el sector cultural no dejó de ser subalterno y los artistas/creadores/agentes/protagonistas sean estos colectivos o individuales, así como gestores  institucionales, espacios, organizaciones culturales, y otros del sector, estaban tradicionalmente desconectados y dispersos –en estado de precariedad muchos de ellos–, peleándola en el día a día, persistentes, perseverantes, construyendo tesoros intangibles e invisibles para la memoria y la identidad cultural de un país diverso; tesoros expresados en: cohesión social, identidad y sentido de pertenencia local y nacional, profundización de la democracia desde abajo, abrir mentes y espíritus, revolucionar cuerpos, recrear la memoria, recuperando valores colectivos y comunitarios, generando puentes generacionales y conexiones/visiones creativas y críticas entre lo local y lo global; recuperando, recreando y posicionando estéticas (ancestrales, tradicionales, contemporáneas)  maneras de ser y de mirar mundo, tanto desde lo urbano, como desde lo campesino e indígena, bloqueando el desmoronamiento social desde valores comunitarios, humanos, plantando flores mágicas en pantanos…Y jamás esperando el reconocimiento, el premio, el aplauso, el pedestal.

La Red TELARTES se construyó sobre estas bases buscando superar la dispersión, reemplazando el sentimiento de carencia por uno de riqueza y potencia, recuperando el rol de actores políticos desde la cultura y a partir de la unión de voluntades para desarrollar formatos de trabajo colectivo y comunitario. Algo que está en nuestra herencia cultural, en nuestro chip colaborativo:  ser parte de una inteligencia colectiva.

A poco más de año y medio de su inicio, TELARTES (no en un fin) confiable de la sociedad civil que permite el aglutinamiento de más de 120 organizaciones, instituciones y colectivos culturales de todo el país, cuatro redes nacionales culturales, decenas de alianzas con el sector público e instancias descentralizadas, alianzas con movimientos ciudadanos como la Revolución Jigote de Santa Cruz y la incorporación paulatina de las ciudades intermedias y actores culturales de provincias. Su dinamización permite una articulación, colaboración e intercambios que van en crecimiento y, además de ello, alianzas de trabajo con redes latinoamericanas mediante la alianza JUNTXS que reúne a importantes redes desde Guatemala hasta la Argentina.
A principios de octubre, se realizó el I Encuentro Nacional de Culturas en Red con la participación de 228 delegados y donde estuvo también el Ministro de Culturas Pablo Groux, quien se comprometió a una reunión de trabajo posterior, finalmente concertada para el 25 de octubre, en Cochabamba.

A partir de ese momento, TELARTES comenzó a sistematizar todas las propuestas a nivel nacional, además de los puntos planteados por el mismo Ministro en ocasión del I Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria (La Paz, mayo 2013); para la construcción de una propuesta de trabajo conjunto entre Sociedad Civil y Estado. Finalmente se establecieron tres grandes bloques temáticos: 1. Mecanismos de Participación Ciudadana; 2: Legislación y Políticas; y 3: Sistemas de Comunicación y Circulación Cultural.
Estos, a su vez, cuentan con varios subtemas. La recepción a esta propuesta de trabajo por parte del Ministro Pablo Groux fue altamente positiva y felicitó a TELARTES por la claridad y la responsabilidad con la que se había trabajo en la agenda, añadiendo sugerencias importantes como la de intensificar al proceso TELARTES en lo rural, campesino e indígena; incorporar el tema de descolonización de manera más nítida, y el desafío de instalar y desarrollar conjuntamente “Radioculturas”, en principio como radio digital, que completaron la agenda conjunta.

Esta agenda se comenzará a desarrollar con la 1ª. Sesión de Mesa de Trabajo entre ambos actores el día 20 de noviembre en la ciudad de La Paz, inaugurando así un proceso inédito en la historia de Bolivia. Esta es una clara muestra de que cuando hay trabajo serio y voluntad de ambas partes, se pueden dar saltos importantes por encima de nuestras precariedades y limitaciones cotidianas, las que a veces sufrimos resignados. Este es ese primer salto cierto, con horizonte  claro y verdaderamente responsable.
Para TELARTES es un momento de fiesta pero a la vez de trabajo. Porque queda mucho camino por recorrer pero para la RED este paso dado es la muestra de que un trabajo basados en propuestas y no tanto en demandas  es el mejor camino para cambiar la relación entre sociedad civil y Estado, con responsabilidad política desde lo cultural,  por la sociedad en que vivimos, para hacerla mejor, por el bien común. El 25 de octubre no estará en las noticias, pero está cambiando mundo.